domingo, 1 de junio de 2008

Conmigo no se juega


Entre la densa nube de rumores que rodea a uno de los entrenadores más fascistas que el personal de esta redacción conoce. Hay uno que supera la imaginación de cualquier ser humano.

Se dice que este señor -que tiende a usar camperones laaaargos y gritar cosas absurdas durante los partidos-, castigaba a sus futbolistas haciéndoles pasar por el duro momento de realizarle el viejo y querido "teterulo" o "tete" a un enano de jardín que fue adquirido para llevar a cabo dicha tortura.

"second ball"


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